El emblemático fabricante de motocicletas, con una historia más extensa que la propia Harley-Davidson, se enfrenta a tiempos turbulentos. Tras haber cambiado de dueño recientemente, la icónica marca ha tenido que tomar medidas drásticas para hacer frente a sus dificultades económicas. El cierre de una de sus fábricas ha llevado al despido de 200 empleados, generando incertidumbre entre la plantilla y la comunidad local. Esta noticia refleja los desafíos a los que se enfrenta la industria de las motocicletas, incluso para empresas con una larga trayectoria en
