La conducción inteligente se posiciona como una alternativa eficaz para reducir gastos y preservar la salud mecánica de tu vehículo. Adoptar prácticas responsables al volante puede significar un ahorro significativo a largo plazo, sin necesidad de grandes sacrificios. Decisiones conscientes como mantener una velocidad constante, evitar aceleraciones bruscas y anticipar los frenazos no solo contribuyen a disminuir el consumo de combustible, sino que también mejoran la seguridad en las carreteras.
Estas pequeñas acciones acumuladas a lo largo del tiempo pueden marcar una gran diferencia en el rendimiento de tu automóvil y en tu
