En un giro inesperado, el estado de Michigan ha decidido enfrentar a gigantes de la industria petrolera como BP y Shell al presentar una demanda histórica. La acusación no es menor: se señala a estas compañías de «conspirar» para obstaculizar la transición hacia el coche eléctrico, manteniendo artificialmente altos los precios de la energía.
Esta acción legal sin precedentes ha generado revuelo en el sector energético y ha puesto en evidencia las tensiones existentes entre los intereses de las petroleras y la urgencia por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Michigan busca así abrir un
