En un testimonio sorprendente de durabilidad y visión futurista, un coche eléctrico del año 1979 sigue siendo utilizado a diario por su propietario, desafiando todas las expectativas sobre la longevidad de los vehículos eléctricos. Con una autonomía de más de 200 km gracias a una batería renovada, este vehículo pionero en la movilidad eléctrica demuestra que la tecnología no es exclusiva de la actualidad.
Se trata de un modelo único y raro, del cual apenas se fabricaron unas pocas unidades, lo que lo convierte en una verdadera reliquia sobre ruedas. Más allá
