En un sorprendente giro del destino tecnológico, la batería de níquel-hierro creada por Thomas Edison en 1901 ha resurgido con fuerza en el año 2026. Gracias a avances en nanotecnología, este invento centenario ahora es capaz de recargarse en cuestión de segundos, marcando un hito en el campo de la movilidad eléctrica y el almacenamiento de energía.
Lo que alguna vez fue considerado una rareza histórica se ha transformado en una opción viable para el almacenamiento de energía solar y como respaldo eléctrico. Con la capacidad de soportar miles de ciclos de
