El fabricante chino de vehículos eléctricos BYD ha implementado una estrategia sorprendente para eludir los aranceles impuestos por la Unión Europea a sus coches eléctricos exportados. La compañía ha comenzado a exportar su modelo Dolphin desde Tailandia utilizando el método CKD (Complete Knock-Down), lo que le permite evitar los impuestos de importación al ensamblar parcialmente los vehículos en el país asiático.
A pesar de las barreras impuestas por Bruselas, BYD ha logrado mantener un crecimiento significativo en sus ventas en el extranjero, con un impresionante aumento del 133,